
Cada 2 de febrero, el mundo se une para conmemorar el Día Mundial de los Humedales, una celebración en honor a estos ecosistemas vitales que albergan una diversidad única de vida y desempeñan un papel fundamental en la salud del planeta. Esta fecha especial fue proclamada por la Convención sobre los Humedales en 1971, marcando un hito en la conciencia global sobre la importancia de conservar y utilizar de manera sostenible estos entornos acuáticos.
Los humedales se manifiestan en diversos paisajes, desde marismas y pantanos hasta turberas, abarcando áreas donde las aguas se entrelazan con la superficie terrestre o reposan cerca de ella. La definición de la Convención sobre los Humedales, también conocida como la Convención de Ramsar, abarca extensiones de agua dulce, salobre y salada, ya sean permanentes o temporales, estancadas o en constante flujo. Incluso incluye humedales artificiales, como estanques y represas, demostrando la amplia gama de estos ecosistemas cruciales para la vida en la Tierra.
Este día no solo nos invita a reflexionar sobre la riqueza biológica que albergan los humedales, sino también a comprometernos activamente en su preservación. Exploraremos cómo estos santuarios acuáticos actúan como proveedores esenciales de vida, contribuyendo a la sustentabilidad del medio ambiente y, por ende, de nuestra propia existencia. En este artículo, nos sumergiremos en la maravillosa biodiversidad de los humedales y en la necesidad imperante de salvaguardar estos preciados ecosistemas para las generaciones venideras.
Funciones de los humedales
Son múltiples las funciones de los humedales y su valor para la humanidad: figuran entre los ecosistemas más productivos del mundo, fuente de diversidad biológica y suministro de agua y productividad de las que innumerables especies vegetales y animales dependen para subsistir. Dan sustento a altas concentraciones de especies de aves, mamíferos, reptiles, anfibios, peces e invertebrados. Son importantes depósitos de material genético vegetal.
El Departamento de Caldas goza de un sistema de humedales clasificados como:
- Alto Andinos. Ubicados por encima de los 2.600 metros sobre el nivel del mar, a lo largo de la Cordillera Central, zonas amortiguadoras del Parque Nacional Natural de los Nevados en los municipios de Villamaría, Manizales, Marulanda, Neira, Aranzazu y Salamina. Alimentan los ríos Chinchiná, Tapias, Chamberí, Guarinó, La Miel, Arma, entre otros.
- Valle del Río Magdalena. Asociados al Río Magdalena, alimentados por éste o le aportan sus aguas oxigenadas. Charca de Guarinocito, Ciénaga de Las Tortugas, Ciénaga de Pajarales son algunos de ellos.
- La convención de Ramsar también reconoce las lagunas artificiales como humedales. Se incluyen los embalses de Amaní en Norcasia, Cameguadua y La Esmeralda en Chinchiná.
La Laguna de San Diego en Samaná; la Charca de Guarinocito en La Dorada y La laguna Negra en Villamaría, son tres de los más grandes humedales de Caldas.
