
La Ruta Botero nace como una iniciativa orientada a la visibilización y valoración del patrimonio artístico en el entorno urbano de Manizales. Este proyecto, liderado por el. Banco de la República de Manizales, busca acercar a la ciudadanía a la obra del maestro Guillermo Botero Gutiérrez, resaltando su aporte fundamental a la identidad cultural de la ciudad a través de recorridos que permiten reconocer, interpretar y apreciar sus piezas más representativas. Así, la escultura en el espacio público trasciende su función urbana para consolidarse como parte esencial de la memoria artística del país.
La importancia de esta propuesta radica en la revalorización de Botero como referente clave del arte en Manizales durante la segunda mitad del siglo XX. Su prolífica producción de esculturas y murales de gran formato, junto a su maestría en el manejo del metal, la madera y la cerámica, configuran una memoria histórica en diálogo constante con el contexto social y cultural. La Ruta se justifica, por tanto, como una estrategia de apropiación y reconocimiento que destaca estas obras como lugares de encuentro integrados al corazón de la ciudad, fortaleciendo el vínculo entre la comunidad y su entorno.
A partir del 17 de abril, fecha de lanzamiento del proyecto, se dió inicio a los recorridos guiados por las obras de espacio público, liderados por el investigador Diego Escobar Correa.
Programación: 4 recorridos abiertos al público y 2 para grupos especiales.
Entrada gratuita
A continuación, compartimos unas palabras del maestro que definen su sentir artístico:
“Nací en pácora. año de 1917. Salí y tomé innumerables caminos al encuentro de mundo. Crecí y viví en mil lugares, no se cuantos. Mi boca se unió a otras bocas y con ellas compartí el mismo vino, el pan, la risa y la palabra. Hice exposiciones de mis obras ¿cuantas? no lo se; gane premios, ¿cuántos? no recuerdo. Viví en mil lugares, dicte conferencias, escribí en revistas y periódicos y cambié ideas con otros hombres diferentes a mí. Labré la tierra y reventé las ampollas de mis manos con tunas de limonero. Se puede decir que he nacido para la lucha y que el grito lo he convertido en canto y el canto en rebelión de mi propia alma”
