
El departamento de Caldas marca un hito en su historia ambiental con la declaratoria del Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) Estrella Hídrica, un área protegida de 23.970 hectáreas que se convierte en la más extensa del departamento. Esta decisión representa un avance trascendental para la seguridad hídrica de cerca de 250 mil habitantes —una cuarta parte de la población caldense— y para la conservación de ecosistemas estratégicos de alta montaña fundamentales para la biodiversidad y el desarrollo regional.
La declaratoria es el resultado de un trabajo articulado entre la Gobernación de Caldas, Corpocaldas, Más Biomas y Naturaleza y Cultura Internacional (NCI), con el apoyo de Andes Amazon Fund (AAF) y Re:wild. A este esfuerzo se sumaron los municipios de Manizales, Neira, Aranzazu, Salamina y Marulanda, así como comunidades rurales, Juntas de Acción Comunal y diversos sectores productivos que participaron activamente en el proceso.
La secretaria de Medio Ambiente de Caldas, Paola Andrea Loaiza, destacó que este logro refleja la articulación institucional y el compromiso territorial impulsado por el gobernador Henry Gutiérrez Ángel. La Gobernación aporta más de 5.500 hectáreas correspondientes a 27 predios ubicados en cinco municipios, lo que permite elevar al 8,4 % el porcentaje de área protegida en el departamento y avanzar en las metas establecidas en el Plan de Desarrollo.
El DRMI Estrella Hídrica se ubica en la Cordillera Central, en jurisdicción de los municipios mencionados, y limita con las Reservas Forestales Protectoras de las cuencas del Río Blanco y El Diamante. Su creación fortalece la conectividad ecológica entre los complejos de páramo de Sonsón y Los Nevados, además de proteger y restaurar las cabeceras que alimentan las cuencas de los ríos Cauca y Magdalena, dos de los sistemas hídricos más importantes del país.
El área protegida abarca territorios que van desde los 1.850 hasta los 3.850 metros sobre el nivel del mar. En ella se conservan algunas de las selvas altoandinas continuas más relevantes del departamento, incluyendo bosques subandinos, andinos y ecosistemas de páramo. Estos ambientes cumplen un papel esencial en la regulación hídrica, la adaptación al cambio climático y la preservación de la vida silvestre.
Para Corpocaldas, esta declaratoria constituye un logro sin precedentes. Su director general, Germán Alonso Páez Olaya, resaltó que nunca antes la Corporación había declarado un área protegida que integrara selvas andinas y páramos con el propósito de garantizar la conectividad entre complejos de páramo y la protección de cabeceras de cuencas estratégicas para la macrocuenca Magdalena-Cauca.
El proceso, que se extendió por casi dos años, incluyó estudios técnicos, análisis socioculturales y socioeconómicos, así como jornadas participativas con comunidades e instituciones. Como resultado, se conformó la Mesa de Gobernanza del DRMI, instancia que acompañará la implementación del Plan de Manejo y fortalecerá la articulación entre propietarios, acueductos comunitarios, empresas de servicios públicos y entidades territoriales.
Más allá de la conservación estricta, el DRMI busca armonizar la protección ambiental con actividades productivas y culturales tradicionales, como la ganadería y el cultivo de papa, prácticas que hacen parte de la historia de colonización de la región y cuyos caminos de arriería aún perviven en el territorio.
Con 880 especies de flora y fauna registradas hasta la fecha, la Estrella Hídrica reafirma su enorme valor ecológico. Su declaratoria consolida a Caldas como un bioterritorio comprometido con la protección de su patrimonio natural, la seguridad hídrica y el trabajo conjunto con las comunidades para garantizar un futuro ambiental sostenible.
