Explorando los caminos y senderos urbanos y rurales del Departamento de Caldas, se despliega una fascinante diversidad que permite apreciar y disfrutar de su inmensa riqueza natural, productiva y cultural. Con sus paisajes montañosos, cañones y valles, Caldas cautiva con su impresionante belleza, enmarcada paisajes naturales y reservas que albergan una amplia variedad de especies de aves, mamíferos y ranas, además de ser el hogar de numerosos ríos y quebradas que invitan al turismo de aventura.

La región de Caldas invita a adentrarse en la cultura cafetera, destacando por sus cultivos de café y el proceso de transformación del grano, que ha dejado huella tanto en el departamento como en el país a nivel internacional. Además, sus frutas, panela, ganado y ovejas son protagonistas de una vida rural serena, brindando a los visitantes la oportunidad de disfrutar de una experiencia auténtica durante su estancia.

La riqueza cultural de Caldas es otro de sus atractivos turísticos, en donde se conservan las raíces españolas, indígenas y africanas de su población. Esto se manifiesta a través de eventos únicos, una variada gastronomía, producciones artesanales y, sobre todo, la hospitalidad de sus habitantes, que convierten a Caldas en un destino enriquecedor desde el punto de vista cultural.

Los operadores turísticos de la región han desarrollado una amplia gama de recorridos, planes y rutas que abarcan el turismo rural, el turismo de naturaleza, el turismo de aventura y el turismo cultural. Estas alternativas permiten a los visitantes planificar itinerarios de un día o incluso semanas enteras, recorriendo las diversas rutas que ofrece el departamento. Además, los caldenses tienen la oportunidad de conocer más a fondo su propia región a través de programas diseñados para un fin de semana diferente o simplemente para disfrutar de un día explorando lo más hermoso de la zona.

En Caldas, la diversidad invita a descubrir los encantos ocultos en los caminos y rutas que atraviesan sus municipios, ofreciendo una experiencia inolvidable para los viajeros ávidos de aventura y descubrimiento.

Alto Occidente Caldense, las rutas más dulces de la región

En la pintoresca región del alto occidente caldense, destaca el cultivo de caña de azúcar que se transforma en deliciosa panela y otros derivados. Además, la presencia de comunidades afrodescendientes e indígenas enriquece aún más el acervo cultural de esta zona. Con la impresionante geografía del cañón del río Cauca y un clima cálido que complementa el escenario, se crea un ambiente ideal para el turismo rural.

La ruta dulce ofrece un fascinante paseo de un día al encantador municipio de Supía, con salidas desde Manizales y Pereira. Durante esta experiencia, se visitan los cautivadores cultivos de caña, los tradicionales trapiches paneleros y una fábrica de colaciones (dulces típicos). El recorrido también incluye una visita a la comunidad afrodescendiente de Guamal, donde los visitantes pueden disfrutar de la auténtica mazamorra y el exquisito manjar blanco. Además, se tiene la oportunidad de explorar la zona urbana de Supía, admirar su arquitectura local y visitar el imponente Templo de San Lorenzo. Por la tarde, se puede disfrutar de las instalaciones recreativas de Wainani Arena, que cuenta con piscinas para niños, una piscina olímpica y una piscina de olas.

Durante este recorrido, se tienen la oportunidad de conocer las comunidades afrodescendientes de Supía, explorar las huellas históricas de La Colonia y descubrir la tradición minera que prevalece en el municipio de Marmato. Además, se puede disfrutar del impresionante paisaje que ofrece el cañón del río Cauca y visitar una fábrica de vino artesanal de naranja. Por si fuera poco, se desvelan los misterios de la cultura carnavalesca, con sus coloridos disfraces, los cuentos y la música vibrante, mientras se degusta un auténtico guarapo (licor artesanal) en el municipio de Riosucio.

Otra alternativa encantadora es visitar el municipio de Riosucio, donde se puede disfrutar de un agradable paseo por los parques San Sebastián y La Candelaria, y conocer la emblemática casa del Carnaval, testigo de esta tradición ancestral y llena de alegría.

Las rutas del alto occidente caldense ofrecen una experiencia inolvidable, donde se combinan la exuberancia de los cultivos de caña, la historia y la cultura afrodescendiente e indígena, los paisajes impresionantes y la deliciosa gastronomía local. Sin duda, es un destino que cautivará a los amantes del turismo rural y cultural en busca de una experiencia auténtica en medio de la dulzura de la región.

Rutas por el Paisaje Cultural Cafetero

El Paisaje Cultural Cafetero declarado por la UNESCO patrimonio de la humanidad, reúne 47 municipios de los departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda y norte del Valle. Es una zona de incomparable belleza de la que hacen parte cultivos de café, bosques nativos y corredores biológicos llenos de biodiversidad, complementados con manifestaciones gastronómicas, productivas y arquitectónicas excepcionales que hacen de este paisaje un atractivo turístico inigualable.

Existen distintas alternativas para los turistas que quieren dejarse tentar por el aroma del café más suave del mundo. Las rutas pueden durar entre 1 y 8 días, transitando por las zonas urbanas y rurales que integran el paisaje y apreciando el cultivo, transformación y procesamiento del grano, así como interactuando con los habitantes y sus manifestaciones culturales.

En general, las rutas del café ofrecen un maravilloso paisaje de montaña, colmado de pequeños arbustos verdes con frutos rojos, árboles de nogal, guayacanes y bosques de guadua. La mayoría de las fincas cafeteras pertenecen a pequeños productores que asocian los cultivos de café con plátano, yuca y frutales y trabajan principalmente con sus familias en sus parcelas.

En los recorridos es posible participar del proceso de beneficio y transformación de los frutos de los arbustos en semillas tostadas y molidas que se preparan en infusión para ser consumidas como bebida. El turista puede conocer distintas tecnologías y formas de producción tradicionales y sostenibles en la cadena productiva del café y participar de espectáculos de baristas que enseñan las mejores prácticas para preparar la bebida.

Las rutas también incluyen recorridos por las zonas urbanas de los municipios productores, que se caracterizan por estar ubicados sobre los filos de las montañas y sus laderas. Allí los visitantes acceden a otros atractivos como ecoparques, templos, construcciones típicas de la colonización antioqueña y gastronomía típica asociada al maíz, la panela, las frutas y los fríjoles.

La institucionalidad cafetera hace parte de los atractivos; fábricas trilladoras y tostadoras de café, cooperativas de productores y comercializadores del grano se presentan ante los visitantes para ofrecer nuevos conocimientos.  

En la región centro sur y en cualquiera de los 18 municipios que en Caldas hacen parte de la declaratoria de Paisaje Cultural Cafetero, existen agencias y operadores que organizan las visitas a fincas y a las diferentes rutas que cada municipio tiene organizado para ofrecer a sus visitantes.

Rutas por el Bajo Occidente

El recorrido por el bajo occidente caldense tiene como principal atractivo el paisaje. Los municipios de la zona, ofrecen miradores naturales y artificiales con diferentes condiciones y alturas, que garantizan múltiples panorámicas sobre los cultivos de café, el cañón del río Cauca y el valle del río Risaralda. 

El plan conocido como Valle de los Umbras y Cristo Rey de Belalcázar, propone a los turistas un día de recorrido que sale desde Manizales por la vía Arauca-Cambía y visita el municipio de Belalcázar. Allí se ingresa al monumento a Cristo Rey que a través de gradas interiores permite el ascenso hasta 47 metros de altura. Desde la cabeza del Cristo se pueden avistar los hermosos paisajes que ofrece el valle del río Risaralda en su encuentro con el río Cauca, los cultivos de caña panelera y las grandes extensiones cafeteras. 

El paseo continúa hacia el valle de los Umbras a un centro vacacional, donde se disfruta de servicios de piscina, restaurante y pesca deportiva.

Ruta de los Colonizadores inicia en el municipio de Anserma, visita a Risaralda, San José, Belalcázar, Viterbo y termina nuevamente en Anserma. 

Se inicia el recorrido por el centro histórico de Anserma, donde se aprecian construcciones representativas de la colonización.. Se llega a Risaralda, para caminar los senderos del jardín botánico y visitar el Centro Cultural Angaska, la Gruta y el Templo San Joaquín. En San José, se avista el paisaje desde el Alto de la Cruz. y en Belalcázar se conoce el Monumento a Cristo Rey, se visita el parque Ecotecnológico La Estampilla y la vereda El Madroño. Finalmente en Viterbo se ingresa a los condominios rurales y las pescas deportivas , que se complementan con atractivos culturales urbanos como la Galería Yuruparí, la sala de música Cameloc y Arte Panesso. 

Otra alternativa en Anserma, es realizar  la Ruta Religiosa que recorre los templos, santuarios y grutas,  va al Museo Religioso, el Cementerio y la réplica del Señor de los Milagros, con una duración de 4 horas.

Aventuras por el cañón del río Cauca

La región del alto occidente caldense reúne el territorio de los municipios de La Merced, Supía, Riosucio, Filadelfia y Marmato, todos ellos ordenados alrededor del cañón del río Cauca, propiciando una zona colmada de oportunidades para practicar deportes de aventura. 

Torrentismo es un descenso por cuerdas en medio de la caída de una cascada de agua de agran altura. Esta experiencia se vive en el del municipio de Filadelfia, en Supía o en Riosucio. El recorrido se hace en un día desde Manizales, transitando la zona de Irra, La Felisa y Piedras Blancas.  Además de practicar este deporte de aventura, se disfruta de un paisaje lleno de especies de fauna y flora regional como el cusumbo, las guacharacas y los conejos. 

A la altura de La Felisa, municipio de La Merced y cerca al corregimiento de Arauca del municipio de Palestina, es posible la práctica del rafting que consiste en navegar en una balsa inflable sobre las corrientes del río Cauca, que por lo cambios en la amplitud del río, se forman olas de gran tamaño con diferentes grados de dificultad. El paseo incluye los elementos de seguridad necesarios para realizar la actividad y un guía especializado que conduce la balsa. 

En el corregimiento de Arauca las líneas de la antigua vía férrea sirven para el desplazamiento de las “marranitas”, carros artesanales de balineras halados por motores, que hacen recorridos por la región mientras se disfruta del paisaje natural.

Otra alternativa es el parapentismo desde el Alto del Tambor en La Merced, que permite observar desde el cielo el cañón del río Cauca y el paisaje cultural cafetero. El plan está acompañado de un instructor y las condiciones de seguridad para el aventurero. 

Rutas del agua en el Magdalena Caldense

La subregión del Magdalena caldense, está asociada a la cuenca media del río grande de la Magdalena y su valle interandino. Se reconoce la producción ganadera de carne y leche, así como el aprovechamiento pesquero de los ríos. La cuenca baja del río La Miel, entre el municipio de La Dorada y Norcasia, es un atractivo natural que ofrece al visitante alternativas de diversión y descanso natural. Allí la comunidad se ha organizado en un Comité Turístico, para garantizar los servicios  y atención a los visitantes.

En las veredas La Habana, La Atarraya y Buenavista, asentamientos poblados que rodean el río La Miel, ubicados en la Charcha de Guarinocito, se puede tomar una de las tres vías carreteables que salen desde La Dorada con recorridos entre 35 y 48 kilómetros.

 En la región es posible hacer balsaje por el río, en bogas construidas en balso y guadua y conducidas por los lugareños en recorridos que oscilan entre las 2 y las 4 horas sobre las tranquilas aguas del río, en medio de naturaleza exuberante. Se le ofrece también la práctica de sky llanting, careteo, pesca deportiva y paseos a caballo.

Otra ruta en donde el agua es protagonista, propone la visita al Parque Temático Hacienda Nápoles con alojamiento en el municipio de Norcasia. Se visita embalse La Miel, la laguna de San Diego, y la charca de Guarinocito.

Un plan de 2 días, es conocido como Aventura y Ganadería, lleva al turista al municipio de La Dorada, donde se visitan los procesos productivos de fincas ganaderas y la cría de búfalos; se conoce la dinámica comercial de la ganadería, participando en una noche de subasta ganadera y se deleita el paladar con una parrillada de carne de búfalo. El segundo día, el plan continúa hacia el municipio de Norcasia, para conocer el embalse del río La Miel y en la tarde se visita la laguna de San Diego en Samaná, una gran espejo de agua natural, donde se practica pesca deportiva.

Oriente, vida apacible en la montaña

El oriente de Caldas está integrado por los municipios de Marquetalia, Manzanares, Pensilvania y Marulanda, pueblos mayoritariamente rurales en los que la vida del campo transcurre entre el cultivo de café y frutales, bosques de pino y cría de bovinos y ovinos.

La Ruta de la Lana conduce hacia el municipio de Marulanda. En un plan de 2 días, el turista disfruta del paisaje de alta montaña, visita los rebaños de ovejas e interactúa con los campesinos que pastorean y esquilan la lana de sus rebaños cada 3 meses. En la zona urbana del municipio se puede recorrer las instalaciones de la Cooperativa Ovina para conocer la transformación de la lana en ruanas, cobijas y otras artesanías. Por último, se puede acompañar el paseo con una cabalgata y después descansar en alojamientos que ofrecen los pobladores en posadas nativas.

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