Edificio

Escorial

Calle 21 Nro 21-11  
Declarada Bien de Interés Cultural de la Nación Decreto 2178 de 1996

Un hotel para la fiesta deportiva

En 1928, el arquitecto francés Julien Polty diseñó el Hotel Escorial por encargo de su propietario inicial, Guillermo Gutiérrez Vélez, pero la crisis económica de 1929 retrasó su construcción hasta mediados de los años treinta, cuando retomaron el proyecto Arnoldo Michaelsen y Jorge Arango Uribe quienes modificaron los planos originales, suprimiendo parte de la ornamentación clásica e incluyendo el primer ascensor comercial que tuvo la ciudad.

El resultado se enmarcó en una etapa conocida como Republicano Tardío o Transición, caracterizada por formas más sobrias y modernas. Desapareció gran parte de la ornamentación que dió paso las figuras geométricas en las fachadas, los remates en ático y sin cornisas. Finalmente el hotel fue inaugurado para los IV Juegos Nacionales de 1936 de los cuales Manizales fue una digna sede.

Una esquina que captura la luz

El Hotel Escorial se encuentra en un lote esquinero de 951 metros cuadrados, 3.816 de ellos construidos y su altura aproximada de 15 metros, es una edificación de planta cuadrada y tipología compacta, con esquina ochavada, guardando una característica fundamental del Centro Histórico de Manizales.

Su estructura es en concreto reforzado, entrepisos en placa, cielo rasos en primer piso en lámina troquelada, muros y fachada en mampostería y cubierta en asbesto cemento, que evidencian la incorporación de nuevas técnicas constructivas en la etapa tardía de la Arquitectura Republicana, que abandonó por completo el bahareque.

En la fachada sobresalen los balcones y el gran vitral vertical que se convierte en el cuerpo central de la circulación del Edificio, destaca un vitral que aporta luz y riqueza ornamental al conjunto. En su interior, el Hotel Escorial suma puertas y ventanas en madera, barandas en hierro forjado y vitrales conservan detalles que revelan la calidad artesanal de la época y un estilo elegante que se le imprimió al Hotel desde sus inicios.

Una vocación que permanece

Hotel Manizales, Hotel Nacional, Hotel Olivares y, finalmente, Hotel Escorial: cuatro nombres que acompañan la historia de un inmueble cuya vocación hotelera ha permanecido desde su concepción. Sus espacios han acogido visitantes y protagonistas de la vida política, cultural y social de Manizales.

El Edificio se encuentra en un alto nivel de conservación, mantiene las habitaciones hoteleras en sus plantas superiores y cuenta con locales comerciales en el primer nivel, incorporados al zócalo. También mantiene su servicio de restaurante que ofrece una propuesta culinaria tradicional y variada de comida nacional e internacional, para el disfrute de propios y turistas. En su interior permanecen maderas de cedro y nogal en puertas y ventanas, hierro forjado y obras de arte pintadas en los vidrios que, junto con su fachada, balcones y distribución espacial, hacen del Hotel Escorial un referente del comercio y el patrimonio arquitectónico del Centro Histórico.

Proyecto apoyado por

©Destino Caldas 2026

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