Edificio

La Basílica

Calle 23 Nro 22-47 
Declarada Bien de Interés Cultural de la Nación Decreto 2178 de 1996

De casa de un fundador del comercio a testigo de la ciudad

Esta edificación fue construida en 1928 para residencia del comerciante Martiniano Gutiérrez, esta casa hace parte del conjunto de edificaciones que surgieron durante la reconstrucción de Manizales después de los grandes incendios de 1925 y 1926 y se le conoce como Edificio La Basílica, por su cercanía con la Catedral. Gutiérrez fue uno de los impulsores de la actividad empresarial de la ciudad y se encuentra entre los fundadores de la Cámara de Comercio de Manizales, institución que contribuyó a organizar y fortalecer el comercio local.

Su ubicación refleja, además, la concentración de importantes comerciantes manizaleños en este sector del Centro Histórico. En las edificaciones vecinas tuvieron sus casas personajes como Aquilino Villegas, Francisco Vélez y Rodolfo Vélez, conformando un corredor urbano ligado a la historia económica y social de la ciudad.

A lo largo de su historia, el inmueble también acogió diferentes actividades. Allí funcionaron la clínica del doctor Roberto Restrepo, el Hotel Splendid Swiss y la Pensión Margarita, usos que evidencian la capacidad de esta edificación republicana para adaptarse a las necesidades cambiantes de Manizales.

La casa también guarda memoria de una época en la que la tecnología transformaba la vida cotidiana. En ella funcionó el almacén Singer, cuando las máquinas de coser representaban una innovación importante para los hogares y los oficios de la época. Décadas después, en julio de 1980, abrió allí el primer restaurante Frisby de Manizales, actividad comercial que permanece como parte de la identidad contemporánea del inmueble.

Arquitectura republicana que se transformó con la ciudad

La edificación se levantó en un lote de 468 metros cuadrados y tiene un área construida aproximada de 1.404 metros cuadrados, su altura promedio es de 12 metros. Su planta longitudinal, rectangular y esquinera, se organiza alrededor de un vestíbulo lateral de doble altura, cubierto por una marquesina de metal y vidrio, desde donde parten las escaleras hacia los niveles superiores.

Su estructura de pórticos de concreto reforzado se combina con muros de mampostería y bahareque de tierra, entrepisos y cielorrasos de madera, y cubiertas de placa, teja de barro, fibrocemento y marquesina. La fachada conserva una cornisa y molduras de cemento, además de balcones con balaustrada, esquina ochavada coronada por apliques decorativos y otros elementos ornamentales característicos de la arquitectura republicana.

Patrimonio que resiste y busca recuperarse

El edificio fue remodelado y subdividido aproximadamente en 1996, sin embargo se conservaron los valores tipológicos y arquitectónicos representativos del centro histórico y de la denominación como Bien de Interés Cultural. Se mantienen su organización espacial, el vestíbulo, la fachada y sus elementos ornamentales, atributos que permiten reconocerlo como una pieza representativa de la arquitectura republicana.

Con el paso del tiempo, ha demostrado su flexibilidad y capacidad de incorporar nuevos usos. El primer piso alberga actualmente un restaurante de una reconocida cadena, mientras que los pisos superiores fueron adaptados como apartaestudios, manteniendo una combinación de actividades comerciales y residenciales.

Como otros inmuebles del Centro Histórico, el edificio La Basílica fue afectado por el terremoto del 10 de agosto de 2026. El sismo dejó nuevas huellas en un conjunto patrimonial que ya había enfrentado incendios, transformaciones y procesos de reconstrucción. La recuperación de estas edificaciones busca preservar la memoria de una ciudad que se ha reconstruido sin renunciar a su identidad.

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©Destino Caldas 2026

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